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Programa "Seguimos Leyendo"

Seguimos-Leyendo-Nosotros
 
 
Hay frases mágicas que nos transportan a lugares fantásticos, frases como “Había una vez”... Y sí, ya veo, ustedes se están imaginando qué tantas cosas pudieran haber sucedido, así que les cuento lo que pasó.
En un lugar cercano, en una hermosa ciudad, había una señora que creía en los libros, tanto los amaba que con ellos había construido su mundo: su casa estaba llena de libreros, en su trabajo había volúmenes por todas partes: tomos en las mesas, en el suelo, en las paredes y hasta las patas de su escritorio estaban hechas de libros. Y ¿qué creen?... en sus venas corrían las letras. Créanme por donde caminaba dejaba huellas en el suelo como si fueran códices mixtecos.
 
Los libros eran su pasión, su música y su canto porque en éstos había encontrado un refugio. Con ellos había viajado por lugares insospechados, en tiempos remotos y a planetas inexistentes; había conocido a personajes siniestros y geniales como piratas malvados, artistas famosos, rockeros rebeldes, incluso hasta los reyes más poderosos del mundo. A veces, se metía tanto en la lectura que una vez logró saludar al fantasma espectromex, pudo sacarle la lengua a la peor señora del mundo, tuvo el placer de despeinar a la tía Chofi y hasta se enfrentó en un ring con el enmascarado de lata. Ella se daba cuenta de que las letras bien leídas tenían un poder especial para llenar la vida de alegría.
 
Aquella señora era inquieta y soñadora, notaba que la vida también era un cuento y que lo interesante era cómo contarlo. Así, por las noches se quedaba muda mirando al cielo, pedía a las estrellas el milagro de que bajaran al mundo, que se convirtieran en lectores voluntarios y que pudieran contarle a los niños la vida a manera de cuentos.
 
Y, un día, eso sucedió, de verdad, así fue, unos 220 lectores voluntarios cayeron del cielo en la ciudad más hermosa del mundo. Pudieron orientarse gracias a 5 extraordinarios coordinadores que los guiaron por 80 talleres de capacitación y cuando sus picos se llenaron de luz brillaron en las aulas de 20 escuelas. Tal era su destello que 5,000 niños escuchaban anonadados sus historias, las llevaban grabadas en sus recuerdos y éstas poco a poco se hacían parte de ellos. Los maestros no podían creer lo que veían, se ponían verdes de emoción cuando notaban que sus alumnos crecían en sus pupitres al ser rociados por el encanto de las palabras de los libros. Los 20 directores de las escuelas tenían los ojos cuadrados de asombro, notaban la gran fortuna que habían llevado las estrellas luminosas. Esos lectores eran más que unos superhéroes, por su propia voluntad estaban ahí dispuestos a transformar el entorno en un mundo más humano y creativo.
 
Pero el cuento no termina aquí. Aquella luz era tan intensa que hasta los reyes magos pudieron verla desde los desiertos lejanos. Montaron su caballo, su camello y su elefante y cabalgaron miles y miles de kilómetros. En su interior, algo les decía que aquél lucero era semejante a una que habían visto hacía 2012 años en un pequeño poblado llamado Belén. Entonces el camino se les hizo ameno porque la esperanza abrigaba en ellos. Llegaron y se postraron ante la luz, traían sus ofrendas, pero no, en esta ocasión no llegaron con oro, ni incienso, ni mirra, no, las cosas habían cambiado, llevaban consigo libros, muchos libros para ofrecerles a los niños de Oaxaca, para llenar su vida de esperanza.
 
El corazón de la señora enletrada palpitaba a toda prisa, parecía que estaba dentro de un cuento real, que aquello era verdad y no podía contener su emoción, así que tomo aire, miró al cielo y agradeció con toda su alma a aquellas personas que dejaban brillar tanta alegría.
 
Así da inicio este cuento sin un “colorín colorado”, sino con un deseo de seguir incrementando las sonrisas de los niños a través de un programa más ambicioso de lectura en el que varias instancias estamos cocinando y su aroma es tan delicioso que ya se nos antoja. Pero ésta es otra historia que otro día les contaré.
 
María Isabel Grañén Porrúa
Presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca.
 

¿QUIÉNES SOMOS?


El Programa Seguimos Leyendo tiene un carácter interinstitucional, concebido, diseñado y coordinado por la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca A.C. El financiamiento proviene de la misma Fundación y del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de Oaxaca, con ello fue posible que la ejecución del programa llegara desde el año 2009 hasta febrero 2014 a 21 escuelas de nivel preescolar, primaria y secundaria. Se beneficiaban a más de 6,000 niños a la semana que se atendían en más de 5 municipios del estado de Oaxaca.

A partir de marzo de 2014 el programa Seguimos Leyendo en su nueva fase atiende a 22 espacios constituidos por bibliotecas públicas, casas de cultura, colegios, albergues, municipios, casas hogar del DIF estatal, consejo de tutela y a diversas asociaciones civiles relacionadas con atención a menores y adultos mayores. Ver espacios para inscribirte como lector voluntario.

Seguimos Leyendo es un programa consolidado gracias a la decidida participación ciudadana de los lectores voluntarios que cada semana regalan una hora de su tiempo compartiendo la magia de la literatura infantil y juvenil. Actualmente son más de 200 lectores voluntarios los que se suman a esta nueva fase del programa.
 

OBJETIVO GENERAL


Seguimos Leyendo tiene como propósito fortalecer el acceso de las niñas y los niños, los jóvenes y los adultos, adultos mayores, a los libros literarios, a través de la lectura en voz alta y de la intervención lúdica del lector voluntario, a fin de construir una propuesta de formación que ponga en el centro de su hacer la comprensión y la capacidad de escucha mutua.
 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS


Se propone que todos los participantes:
  • En particular que niñas, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores desarrollen experiencias de lectura que permitan un encuentro placentero y creativo con la literatura.
  • Adquieran a lo largo del desarrollo del programa una formación en el campo de la promoción del libro y la lectura, como eje básico de los procesos de acercamiento a la cultura escrita.
  • Cuenten con espacios de diálogo, reflexión, asesoría, sistematización, publicación y difusión de la experiencia, que apoyen el desarrollo del programa encaminado a la formación de lectores y escritores.
  • Amplíen sus horizontes culturales en el contacto con otras ofertas culturales que la ciudad de Oaxaca propone (arquitectura, teatro, cine, música, cuentacuentos, librerías, entre otras).
  • Reflexionen acerca del impacto de las acciones del programa en:
    • Los procesos de mediación, interacción entre pares, cooperación con los escritores y la incorporación de las niñas, los niños y los jóvenes al club de los que leen y escriben.
    • Identificar el valor de la suma de esfuerzos con relación a espacios públicos y asociaciones civiles que trabajan en pro del menor y los adultos mayores.
 

ALGUNAS CIFRAS


Cobertura:
  • Hasta febrero del 2014 6,533 niñas, niños y jóvenes a la semana.
  • Más de 200 lectores voluntarios participan.
  • Desde su creación hasta la fecha son más de 1,000 padres, madres, abuelos, profesionistas que han regalado una hora de su tiempo a la semana para leerles a los infantes.
  • Talleres durante un año: más de 100.
Atención a :
  • Bibliotecas públicas
  • Casas de cultura
  • Colegios
  • Albergues
  • Muncipios
  • Casas hogar del DIF estatal
  • Consejo de tutela
  • Diversas asociaciones civiles relacionadas con atención a menores y adultos mayores
 

METODOLOGÍA


SEGUIMOS LEYENDO funciona gracias a una red de lectores voluntarios quienes aportan semanalmente y de manera gratuita una hora de su tiempo en diversos espacios, sobre todo con instancias relacionadas con la filantropía y el bienestar social. Durante el desarrollo de cada taller de una hora semanal, los infantes y los adultos realizan la lectura en voz alta y platican de manera formal e informal sobre sus lecturas y documentan su experiencia a través de un diario del lector.

El perfil del lector voluntario es una persona que desea compartir su amor por la lectura y dialogar con un grupo de niñas, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores y comprometerse en participar, un día, una hora a la semana durante todo el año. El equipo de especialistas de SEGUIMOS LEYENDO ofrece a los lectores voluntarios talleres de formación a lo largo del año, lo cual permite a cada participante mejorar su intervención con los escuchas.
 

PLAN DE FORMACIÓN


El Plan de Formación consiste en una serie de talleres que le brindan al lector voluntario las herramientas necesarias para su mejor desempeño frente al grupo. Entre algunos temas que integran dicho plan se encuentran: el estudio previo del texto, su sonorización y actuación, expresión corporal, selección de textos, estrategias lectoras y creación literaria, entre otras.
 
La formación del lector voluntario es esencial en la selección de textos que propicien la lectura en voz alta y el entendimiento del escucha. Los talleres de formación tienen una duración de tres horas aproximadamente. Por situaciones geográficas y de las posibilidades de asistencia y distribución de los lectores voluntarios, los talleres cuentan con réplicas en diferentes sedes.
 
El plan de formación se integra por cuatro dimensiones:
  • La técnica-operativa: todo lo relativo a estrategias para realizar una lectura en voz alta con mayor impacto.
  • La psicológica: tratar este tipo de necesidades presentes en las niñas, los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores  entorno a la lectura.
  • La de producción de textos y narración de experiencias lectoras: lo esencial radica en el arte de escribir y de crear círculos de lectura.
  • Presentación de libros por los mismos autores e ilustradores, así los escuchas y los lectores voluntarios entran en pleno contacto con ellos.
 

VINCULACIÓN


Seguimos leyendo ha generado vínculos con instituciones que comparten el mismo fin: el fomento y la promoción de la lectura.
 

PUBLICACIÓN DEL LIBRO


Portada del libro del programa Seguimos LeyendoFruto del trabajo de la documentación de la experiencia y de la investigación del programa Seguimos Leyendo nace el libro del mismo título.

Las voces y los sentimientos auténticos y espontáneos de las niñas y los niños que cada semana con alegría reciben a sus lectores y lectoras son protagonistas en este texto, al igual que la comunidad educativa de estos contextos y por supuesto los lectores y lectoras voluntarias.

El encuentro con la realidad lectora en México y en Oaxaca desde una doble mirada intra y extraescolar brindando pistas sobre cómo acercar la literatura infantil y juvenil nos la proporcionan Adriana Alonso, Ramón Salaberría, Rafael Cessa y Socorro Bennetts.

Durante más de dos años se mantuvo un proceso cercano documentando la experiencia del programa Seguimos leyendo, la vida en las aulas se recrea, las prácticas se traducen en vivencias sentidas y con sentido, fluye la voz y la pasión de más de doscientos lectores voluntarios: padres, madres, abuelos, abuelas, profesionistas, vecinos, jubilados, comerciantes, estudiantes y también los propios infantes, en los contados panoramas donde la comunidad no participa, son los hacedores de sueños y esperanzas. Carola Diez, Ignacio Morales y Esther López Portillo nos acercan a esta realidad.

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Programa seguimos leyendo

Dirección

  •  Dra. María del Socorro Bennetts Fernández
  •  contacto@seguimosleyendo.org
  •   501.8800 ext. 160

Coordinación

  •  Lic. Guadalupe Andrea García Arango
  •  contacto@seguimosleyendo.org
  •    044.951.196.9997