Super User

Super User

Leer se define como pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados. Los más de doscientos voluntarios que viajan de espacio a espacio en una semana cualquiera del año, leen de acuerdo con una acepción que va más allá: darse, brindarse al otro, entregarse a una causa que no es la propia, pero que los hace sentir y construir su humanidad, su humanismo con los otros. Hemos escuchado que la lectura cambia vidas, que salva. No podría decir si esto es cierto, porque sería otorgarle al verbo leer un valor supremo. Lo que sí hemos descubierto juntos, tanto la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca como los que hacen posible este programa –equipo de coordinadores y lectores voluntarios– es que leer nos permite sentirnos humanos y vernos como hermanos.

10 años de reconocimiento a los lectores voluntarios de la Fundación Alfredo Harp Helú
Museo Infantil de Oaxaca

 
festejo 10 anios 5
 
 
 
Había una vez un niño muy inteligente que no quería leer ni que le contaran cuentos. Se llamaba Halim, un nombre árabe que significa apacible. El niño tampoco quería oír hablar de magos, brujas, unicornios, princesas, odiaba a los niños filósofos que paseaban por planetas, a los ladrones de tesoros, a los animales parlanchines, y mucho más al Comelibros. No soportaba eso de “Érase una vez” o “En un país lejano” y lo peor era el “colorín colorado”, se ponía verde de coraje cuando alguien osaba mencionarlo.
Su mamá estaba preocupada:
-Hijo, no seas así, me preocupa tu imaginación, cómo vas a poder expresarte sin conocer muchas palabras, cómo comprenderás el mundo sin los libros, tu vida puede ser más triste que la de la pobre cerillera.
Pero a Halim, lo que decía su mamá, le tenía sin cuidado, prefería apoltronarse en la aburrición de la tele.
 
También sucedió que don Miguel no podía vivir sin compartir su amor por la lectura, iba por las calles con su libro y se ponía a leer como merolico. Algunos lo tachaban de loco, otros lo escuchaban y los más se quedaban boquiabiertos. Luego se dirigía a una escuela y ahí los niños salían corriendo a abrazarlo porque ya lo esperaban con ansias. Sinceramente, al director le caía gordo, porque los niños jamás lo habían estrechado ni remotamente con cariño. Los niños se quedaban sentados muy callados y escuchaban atentos la lectura, se veía cómo imaginaban intrigados las aventuras narradas. La maestra también sentía envidia porque ella siempre tenía que gritar: “silencio niños, silencio, voy a empezar mi clase” y a los chamacos les costaba un trabajo tremendo mantener la boca cerrada.
 
Don Miguel se sentía orgulloso de su nombre, pensaba que el nombre era destino y que él provenía de la estirpe de Cervantes, era también un quijote. Así, muy erguido, continuaba su camino por la vida y visitaba el hospital de la niñez oaxaqueña, se colocaba su tapabocas, tocaba el cristal y los pequeños que recibían quimioterapia lo esperaban como si fuera su hado madrino. Él no llevaba regalos, sólo palabras de los cuentos y eso era precisamente la mejor medicina que necesitaban esos niños. Era verdad, salía de ahí con el corazón un poco apachurrado, así que en busca de una sonrisa, iba directamente al asilo de ancianos, donde lo recibían con besos y abrazos. Los viejitos lo rodeaban con ternura y él sabía cómo agradarlos: “Érase una vez...” y con esas palabras mágicas, volvían a ser niños otra vez, podían viajar a los lugares más fascinantes y desafiar los peligros más tenebrosos. Los ancianos se llenaban de fortaleza, constantemente sonreían y por un momento del día se sentían acompañados. Le agradecían a don Miguel con una mirada cariñosa o palabras de afecto y él siempre estaba invitado a compartir un pastel para celebrar a un nonagenario.
 
Hasta que un día, la madre que Halim empezó a tramar un plan. Cada vez que se miraba en el espejo veía a don Miguel embelesar a sus escuchas, su corazón palpitaba de esperanza. La pobre lo llegó a confundir con el genio del cuento de Aladino. ¿Cómo podía entrevistar a ese señor?... ¿Tendría alguna pócima para que su hijo se interesara por las letras?...
Pues bien señores, el milagro sucedió. Doña Angustia sacó a Halim de su casa, el chamaco llevaba las orejas de aburrimiento y sus ojos llorosos de tanto ver televisión. Se dirigió a la calle de Alcalá y ahí, en la librería Grañén Porrúa se topó con el artista lector. Para entretener a Halim, lo dejó en una heladería y fue corriendo con don Miguel, le contó su problema y él, con una amabilidad sorprendente, le confirmó su expectativa: que sí tenía el remedio para la apatía de la lectura, que le llevara a su hijo.
 
El niño sólo de atravesar la librería, se enronchaba, pero a su madre no le importó, entró con el niño hasta la sala de literatura infantil y ahí se sentó frente a don Miguel que miraba atentamente la estantería. El niño se rascaba la panza y la cabeza y la señora le dijo: “Don Miguel, ¿no tendrá usted una medicina para las ronchas de mi hijo?” Y él contestó: “Sí, claro, tengo una muy efectiva”. El niño pensó que sacaría alguna pomada o un bote con agua oxigenada, pero no, don Miguel tomó un cuento y, como él era capaz de llevar la esperanza a las personas más decepcionadas, lo contó al revés, de atrás para adelante y así fue el colorín colorado de esta historia que cambió el rumbo de Halim hacia la luz de las letras.
 
María Isabel Grañén Porrúa 4 de diciembre de 2018

Una celebración de admirables esfuerzos: diez años de Seguimos Leyendo

 
 
Festejo 10 años
 
Acompañados de familiares y amigos, los miembros del programa Seguimos Leyendo festejaron diez años de trayectoria, la primera década de este programa de fomento a la lectura.
 

Oaxaca, Oax.- El pasado martes 4 de diciembre de 2018 se conmemoraron diez años del Programa Seguimos Leyendo. Para ello se reconoció el esfuerzo de 53 lectores voluntarios que han entregado su tiempo y esfuerzo a este programa impulsado por la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca (FAHHO), en coordinación con el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

El evento tuvo lugar en el Museo infantil de Oaxaca (MIO)  donde además de la entrega de reconocimientos se presentó la nueva página web del programa Seguimos Leyendo: www.seguimosleyendo.org

En la celebración se contó con la presencia de la doctora María Isabel Grañén Porrúa, quien a manera de cuento felicitó y agradeció la dedicación de todos los lectores voluntarios que forman parte del programa.

“Tanto la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca como los que hacen posible este programa hemos descubierto que leer nos permite sentirnos humanos y vernos como hermanos”, mencionó Socorro Bennetts Fernández, Coordinadora de Proyectos Educativos y Culturales de la FAHHO.

Desde sus inicios, Seguimos Leyendo cuenta con un apoyo financiero del DIF estatal; primeramente el programa comenzó con lecturas en voz alta en quince primarias. Gracias a la decidida participación ciudadana de los más de 200 lectores voluntarios, actualmente las lecturas se comparten en más de 35 espacios a la semana, mediante la labor de cinco entusiastas coordinadores.

Seguimos Leyendo funciona gracias a una red de lectores voluntarios, quienes aportan semanalmente y de manera gratuita una hora de su tiempo en diversos espacios, sobre todo con instancias relacionadas con la filantropía y el bienestar social.

El programa tiene como propósito fortalecer el acceso a la cultura escrita entre las niñas y los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, a través de la lectura en voz alta y de la intervención lúdica del lector voluntario, a fin de construir una propuesta de formación que ponga en el centro de su hacer la comprensión y la capacidad de escucha mutua.

Cada año el programa innova e incorpora ideas aportadas por los propios lectores que llegan a convertirse en tradición, muestra de ello son: las caravanas literarias, viajes que han hecho a Ixtlán, Collantes, Corralero, Magdalena Jaltepec, entre otros. Es necesario mencionar que el programa mantiene en pie las ediciones de la Posada Literaria y de la Comparsa Literaria.

 
 
Medios que cubieron el evento:
 
 
Miércoles, 28 Noviembre 2018 18:13

Bibliotecas Móviles Oaxaca

 
Miércoles, 28 Noviembre 2018 18:12

Biblioteca móvil del Istmo

 
Miércoles, 28 Noviembre 2018 18:11

Bibliotecas Móviles Oaxaca

 
Página 36 de 51